INDIA: AGRA Y JAIPUR

Viajar es descubrir otras culturas y vivir experiencias que te harán más consciente de lo que eres y de lo que te rodea, rompiendo con las barreras sociales, culturales y emocionales con las que vives en tu día a día. Vivir experiencias que te ayudarán a encontrar lo mejor de ti mismo y aprender a valorar lo que tienes para vivir una vida plena y consciente.

En nuestros viajes interaccionamos responsablemente con los destinos que visitamos, promovemos el uso de negocios locales y de artesanos para potenciar su economía.

¿Por qué visitar India? Este país es uno de los destinos turísticos más atractivos para el viajero debido a su amplia diversidad cultural y a un patrimonio muy rico en historia, ya que fue cuna de antiguas rutas comerciales, en religiones y en riqueza culinaria, por lo que es una de las mejores opciones de realizar un viaje enriquecedor.  Este exótico destino lleno de colorido, olor y sabor no deja indiferente a ningún visitante: es grande y majestuosa pero, sobre todo, desconcertante. Una cultura realmente diferente aunque compartida por más de mil millones de almas. ¡Suficiente para volver cargado de anécdotas y fotografías! Su gente es muy alegre, sociable, amigable y en general les gusta compartir su tiempo con los visitantes.

Mi recomendación es que el día que entremos al país, por lo general desde Delhi, sea de aclimatación, ya que aunque el vuelo no es muy largo (entre 9 y 14 horas dependiendo de si es directo o con escala elegida), el shock es brutal: cansancio, cambio de hora, humedad, caos del tráfico, olores muy fuertes, multitud de gente, suciedad, pobreza,…

Para un primer viaje, mi sugerencia es conocer la parte más famosa: la región de Rajasthan, denominada “Tierra de Reyes”. Un viaje en el tiempo, como si la Edad Media hubiera concluido ayer. Su entramado de fortalezas y palacios nos transportan a la época de los Maharajas.

Algunos de los puntos más destacados de esta ruta son Agra y Jaipur.

Desde Delhi a Agra por carretera se tardan unas 5 horas incluyendo una parada para descansar.

Agra es una ciudad situada a orillas del río Yumana, en el estado de Uttar Pradesh, que fue la capital del Imperio Mongol entre 1556 y 16588. Mi primera parada fue conocer el Fuerte Rojo de Agra, considerado una visita imprescindible en la ciudad.

Fuerte rojo de Agra

El Maharaja se recluyó en él tras la muerte de su amada esposa, Mumtaz Mahal. Desde sus ventanas el rey pasó sus últimos años mirando el lugar donde estaba enterrada su mujer, el Taj Mahal, construido al otro lado del río Yamuna.

La fortaleza roja, conocida allí como Laal Quilaa, fue edificada entre los años 1566 y 1573, siendo el rey Akbar quien la convirtió en su ciudadela. Tres generaciones de reyes vivieron en su interior: Akbar, Jahangir y Sha Jahan. El Fuerte se construyó en arenisca roja, del cual deriva su nombre.

La parte trasera del Fuerte está resguardada por el río, mientras que el resto se levanta formando un arco que se encuentra protegido por un foso de nueve metros de profundidad.

La entrada resulta espectacular. Se hace a través de la puerta de Amar Singh, en el lado sur, con un impresionante arco de entrada que nos conduce a otros tres arcos sucesivos, encajonados entre las altas murallas y por una cuesta elevada.

Fuerte rojo de Agra

Hay dos partes diferenciadas: la visita el exterior y las murallas y el interior.

El palacio que podemos visitar es el Jahangiri Mahal, del año 1570, aunque muchas de sus construcciones son de la época de Akbar, rehechas por Sha Jahan, para instalar en ellos su palacio de mármol, que mandó construir entre los años 1627 y 1648, al principio de su reinado.

Jahangiri Mahal

En el centro del palacio está el Jardín de las Uvas, donde cruzan dos paseos de mármol que dividen los jardines en cuatro porciones exactamente iguales. A uno de los lados se encuentra el Palacio privado, realizado también de mármol blanco con tres pabellones y un estanque en medio.

En una de las esquinas del Jardín se encuentra también el Palacio de Cristal que tiene sus paredes cubiertas de espejos. Desde la torre octogonal se pueden obtener las mejores vistas y fotografías del Mausoleo blanco de Mumtaz Mahal, así como desde la sala de audiencias privadas, que está un poco más allá, y que se distingue por sus arcos abiertos y su terraza, también con una bonita arcada.

La visita tiene una duración de dos horas y media aproximadamente incluyendo una media hora de tiempo libre para hacer fotos

Otra visita imprescindible en esta ciudad es el Taj Mahal. Desde la zona de los hoteles hasta el recinto del Palacio, tardamos entre 30 minutos y 1 hora debido al tráfico. En el trayecto podemos ver la realidad de la ciudad, con muchos alojamientos sencillos, restaurantes y tiendas varias a ambos lados de la carretera, además de mucha pobreza.

El autocar aparca en un Parking a las afueras del recinto y unos minibuses tipo carritos de golf nos trasladan a la entrada en 5 minutos aproximadamente.

Taj Mahal

Desde donde aparcan los minibuses hasta la entrada principal hay un paseo peatonal con tiendas de artículos de regalo, que son muy agradables.

Paseo peatonal Taj Mahal

Tendremos que pasar un control de seguridad exhausto, separado por sexos y donde no permiten introducir bolsos ni mochilas grandes, únicamente las de pequeños tamaño y agua.

En la puerta de entrada hay un gran arco. A ambos lados y también en su interior hay otros arcos más pequeños dispuestos en dos pisos, donde la piedra roja se combina con el mármol blanco incrustado de piedras semipreciosas que dibujan motivos florales e inscripciones en grafía árabe. A ambos lados de los arcos laterales y tanto en la fachada exterior como en la interior, que tiene la misma estructura, hay unas torres que culminan en chattris (kioscos con cúpula) y sobre el gran arco central hay una galería sobre la que se disponen once pequeñas cúpulas, que suman en total 22 pequeñas cúpulas que simbolizan los 22 años que duró la construcción del Taj Mahal.

Lola en el Taj Mahal

El guía nos reunirá y explicará la historia del palacio. Este se remonta a 1631, año en el que empezó su construcción y se alargaría hasta 1654. Su función era la de albergar un mausoleo ordenado construir por el emperador musulmán Shah Jahan en honor a la que fue su cuarta esposa, Mumtaz Mahal, la favorita del Rey, después de que esta falleciera en el parto de su decimocuarto hijo.

La realidad de la historia del Taj Mahal es que no sólo las famosas cúpulas de mármol blanco constituyen el monumento, sino que cuenta realmente con 17 hectáreas en las que también se ubica una mezquita, jardines y distintas casas.

La construcción estuvo a cargo de 20.000 obreros y tiene una ubicación privilegiada, en una curva del río Yamuna. Se construyó con los mejores materiales, el mármol blanco que fue trasportado a lomos de elefantes y también incluyó piedras preciosas como zafiros, amatistas, cuarzos e incluso diamantes.

La leyenda dice que el emperador mandó asesinar a la esposa del arquitecto para que este sintiera el mismo dolor que sintió él y supiera expresarlo en su obra.

Rodeando al recinto hay una alta muralla de arenisca roja, rodeada a su vez de jardines, con una monumental puerta de entrada en el sur. Por ella se accede a un inmenso patio de 300 metros de ancho con un estanque de mármol en el centro y numerosos jardines y fuentes. El mausoleo propiamente dicho, construcción a la que habitualmente se hace referencia con la denominación de Taj Mahal, está flanqueado por dos edificios simétricos, que se halla justamente al otro lado del patio. El río es el telón de fondo de todo el conjunto, junto a otras edificaciones de menor importancia.

La segunda parte del recinto incluye un inmenso patio de jardines y fuentes que rodea al Taj Mahal. Desde la oscuridad del arco de la entrada se ve, justo en frente, el grandioso monumento blanco.

En la parte interior de la muralla que rodea al recinto hay soportales con arcos lobulados desde los que también hay una hermosa vista. A ambos lados de este conjunto hay edificios idénticos, quedando al oeste una mezquita cuya finalidad es mantener asimetría.

Arcos lobulados muralla Taj Mahal

El Taj Mahal tiene algo mágico. La propiedad que le confiere el mármol del que está formado cambia de color según la luz que recibe: blanco brillante cuando recibe la luz directa del sol, destacando en el inmenso cielo azul, pero se vuelve gris cuando está nublado y trata de confundirse con el cielo. Una recomendación: antes de iniciar la visita se puede comprar un sari por sólo 1000 rupias que os podéis poner para hacer las fotos en el Taj Mahal y ¡las fotos quedan espectaculares! Será un acierto y muchos locales querrán que aparezcáis en sus fotos.

Nuestra siguiente parada es la ciudad de Jaipur. Madrugaremos para salir temprano, ya que nos esperan 5 horas de ruta, incluyendo una parada. En esta ciudad pernoctaremos dos noches para realizar las visitas del Fuerte Amber, la ciudad y el palacio.

Nuestra primera parada será al Complejo del Fuerte Amber que se encuentra a unos 5 kilómetros de distancia. En el parking nos esperarán varios jeeps para subirnos alrededor de la muralla hasta la entrada. El trayecto dura unos 15 minutos aproximadamente

Fuerte Amber

Hay mucho turismo local, bastantes escuelas y familias. La opción de subir en elefante es válida sólo por la mañana. La vista es espectacular desde abajo, muy majestuosa y exótica.

Amber una vez fue la capital del estado principesco de Jaipur y el Fuerte fue residencia de los gobernantes Rajput. El Maharaja Man Singh, que dirigió el ejército del emperador Mughal Akbar, comenzó su construcción en 1592 en los restos de un fuerte del siglo XI. Gobernantes sucesivos añadieron esplendor al Fuerte Amber antes de mover la capital de Jaipur en 1727.

El Fuerte fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UnescoO en 2013, como una parte de un grupo de seis fuertes de colinas en Rajasthan. Su arquitectura es una fusión notable de Rajput (Hindú) y estilos mughal (Islámicos).

Fuerte Amber

La mayor parte del material utilizado fue arenisca rosa y beige y mármol blanco. El Fuerte Amber consiste en una serie de cuatro patios, palacios, salas y jardines. En su entrada se encuentra el primer patio, conocido como Jaleb Chowk.

Subimos por una escalera majestuosa del patio Jaleb Chowk, y llegamos al patio segundo que alberga el Diwan-e-Aam (Sala de Audiencias Privadas) con sus muchos pilares. Su tercer patio, cuyo acceso se realiza a través del mosaico ornamentado Ganesh Pol, es donde están ubicados los cuarteles privados del rey. Hay dos edificios separados por un jardín cuyas paredes están cubiertas de mucha decoración con espejos, usando vidrio importado desde Bélgica. La parte superior de Diwan-e-Khas, conocido como Jas Mandir, tiene delicados diseños florales con vidrio en ellos. El otro edificio, en el lado opuesto del jardín, es donde el rey se relajaba con sus damas.

El guía nos dará las oportunas explicaciones y posteriormente nos ofrecerá tiempo libre para poder recorrerlo y realizar fotos.

A la finalización de la visita los vendedores ambulantes se acercarán a nosotros para ofrecernos sus lindos souvenirs.

Fuerte Amber

En el centro del lago vemos el espectacular hotel de gran categoría de la cadena Taj. Las vistas son impresionantes y es agradable pasear por la zona, donde hay puestos tipo mercadillo de souvenirs. En la película de James Bond “Octopussi” incluye escenas en esta zona. Por lo general los alojamientos están a las afueras de las ciudades, ya que suele tratarse de grandes edificios con amplias instalaciones, para así evitar el bullicio y el tráfico de los centros de las ciudades.

Lago

Hacemos una parada muy breve frente al lago sólo para hacer fotos.

La segunda visita nos llevará hacia el centro de Jaipur, donde encontramos el Palacio de los vientos, que únicamente se ve por fuera.

El Hawa Mahal fue construido en el año 1799 por el marajá Sawai Pratap Singh y fue diseñado por Lal Chand Usta. Servía como extensión de la zenana o cámara de las mujeres destinada al harén. La función original del edificio era la de permitir a las mujeres reales observar la vida cotidiana de las calles de la ciudad sin ser vistas.

El palacio tiene cinco pisos, los dos superiores un poco más estrechos, lo que le confiere una cierta forma piramidal.

Hawa Mahal

Está construido en arenisca roja y rosa. La fachada que da a la calle tiene un total de 953 pequeñas ventanas y el viento que circulaba a través de ellas le dio nombre al palacio.

El Hawa Mahal no está rodeado de jardines como suele ser habitual en los palacios indios sino que se encuentra en el centro de una de las principales calles de la ciudad. La estructura exterior del palacio recuerda a la cola de un pavo real, animal de gran simbolismo en la India. No hay escaleras que lleven a los pisos superiores a los que se accede mediante rampas. Está considerado como el máximo exponente de la arquitectura rajput. Aunque en la actualidad se conserva poco más que la fachada, el palacio se ha convertido en el símbolo de la ciudad de Jaipur.

En esta zona nuestro guía nos ofrecerá tiempo libre para realizar algunas compras. En los alrededores hay muchos comercios, zapaterías artesanales, tiendas de textil y joyerías. Siempre hay que regatear para conseguir un mejor precio, lo cual se convierte en un arte que los vendedores tienen normalizado.

Nuestra siguiente parada es el Palacio Real, que se encuentra a 5 minutos aproximadamente en autobús.

Palacio Real

Debemos pasar un control de seguridad a la entrada. El Palacio es la residencia de los gobernantes de Jaipur desde la primera mitad del siglo XVIII. Este complejo de edificios y patios presenta una exquisita fusión de la arquitectura rajput y mogol. Lamentablemente, en su mayor parte solo es posible ver los espacios exteriores y únicamente se permite la entrada al interior del Mubarak Mahal (la “casa de invitados”), donde actualmente encontraremos alguna exposición temporal y otra de vestidos de la familia real, armería y sala de audiencias.

La arquitectura del palacio supone una mezcla de la arquitectura tradicional de Rajastán con la arquitectura mogol, recordándonos así el pasado glorioso del lugar. Está dividido por varios patios, jardines y edificios, ocupando una enorme extensión, ya que supone casi la séptima parte de la totalidad de la ciudad. El palacio de Jaipur se sitúa en el centro de la ciudad y se dice que el esquema de la construcción es similar al esquema o plano de la misma ciudad. Está rodeado por una muralla por lo que es considerado como un palacio fortificado.
Palacio Real

Dentro del recinto se puede visitar el Chandra Mahal, el Badal Mahal, el museo del palacio, el templo Shri Govind o el Mubarak Mahal entre otros, usados algunos de ellos como centros artesanales, museos o negocios.

Entrando por la entrada principal del Palacio, en el primer y amplio patio nos encontramos con la estructura palacial del Mubarak Mahal. Realizado en mármol, se conoce como el Palacio de Bienvenida. Fue construido por el Maharajá Madho Singh II en el siglo XIX. Actualmente el Mubarak Mahal se utiliza como museo textil. En este museo se pueden apreciar unos tejidos y unos trajes muy delicados, así como diversos instrumentos musicales.

El Chandar Majal es famoso por el trabajo con espejos realizado en sus paredes, así como su decoración y sus pinturas. Cabe destacar también las vistas que ofrece de la ciudad y de los jardines, siendo el edificio más antiguo del complejo. En un principio solamente tenía un piso, pero más tarde los reyes añadirían más. Actualmente es ocupado por la familia del Maharajá de la ciudad, porque lo que no es posible visitarla por dentro.

Después de las explicaciones contaremos con tiempo libre para realizar fotos y visitar el museo y una tienda de artesanía.

Damos por finalizado el viaje que esperemos tengáis ocasión de experimentar en alguna ocasión, porque es un destino que no os dejará indiferentes y siempre deja ganas de regresar.

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