«Viajando con Arawak desde el sofá»: La Ruta Transpirenaica_Días 4 y 5

Seguimos con dos días ya conocidos por algunas personas del viaje de Huesca pero con pequeñas modificaciones… Hoy vamos a recorrer el Cañón de Añisclo y el Valle de Pineta.

Salimos en coches 4×4 para recorrer una parte escondida de este impresionante parque: el Cañón de Añisclo, una profunda garganta esculpida durante siglos por la acción erosiva del río Bellós. Pasaremos por una estrecha carretera cruzando el Desfiladero de las Cambras, un espectacular paisaje que nos va acercando poco a nuestro al inicio de nuestra pequeña ruta de hoy. Durante el camino, nuestros conductores nos van contando la crecida que tuvo el río en 1977 y que superó los 2 metros por encima de la carretera.

Desfiladero de las Cambras

Llegados al parking de San Urbez y nos metemos por un camino forestal que lleva directamente hasta el Puente de San Urbez. Actualmente hay dos puentes sobre el río Bellós, uno medieval recientemente restaurado y otro nuevo de hormigón, que aunque es mucho más feo es necesario para poder fotografiasr el maravilloso puente de piedra medieval. Seguimos el camino y nos paramos junto a la Ermita rupestre de San Urbez. Cuenta la leyenda que está escrita delante de la ermita que San Urbez nacido en Burdeos a principios del s. VIII, se dedicó al oficio de pastor en algunos pueblos del valle de Vió, para estar en contacto con la naturaleza y poder meditar, refugiándose en este abrigo natural, conocido como Cueva de Sestral, cuando salía con el ganado.

San Urbez

Desde aquí si seguimos de frente y nos adentramos en el propio Cañón. cogendo un sendero a la derecha, realizamos la Ruta del Agua, un precioso recorrido que pasa por los restos de un antiguo molino de Aso y la cascada que forma la represa, pasando el río por una plataforma metálica que nos adentra en un bosque lleno de bojs, abetos, sauces, avellanos, robles y hayas. De vuelta en el parking, cogemos una carretera más ancha que nos lleva a los miradores del Cañón.

Cañon de Añisclo

Seguimos nuestro camino para hacer otra parada en el pequeño pueblecito de Buerba, una aldea también con vistas maravillosas por su posición privilegiada en lo alto de una cima, con sus casas de piedra y pizarra, los fresnos centenarios de la plaza, la fuente de la aguadora  y la iglesia. Allí, si tenemos suerte, nos encontraremos con los lugareños que nos sacarán su muestrario de producción de cucharas y otros utensilios de cocina tallados manualmente en madera de boj, una tradición que aún se mantiene. No son perfectas pero sí duraderas y muy curiosas.

Buerba

Y nos vamos hacia Bielsa, donde lo primero hay que degustar son los productos locales, muy ricos y sabrosos, sobre todo si te gusta la Trucha del Cinca con jamón aragonés. Después de un tiempo para la comida realizaremos un paseo por el pueblo. En Bielsa todavía es posible oír hablar en belsetán, una de las variantes dialectales del idioma aragonés. Aquí además se celebra uno de los carnavales más antiguos de España. Bielsa se encuentra entre la confluencia de los ríos Cinca y Barrosa y sus respectivos valles, bajo la peña de Pennareto, el casco urbano es relativamente nuevo ya que durante la Guerra Civil el pueblo quedó totalmente destruido. Conserva el fantástico edificio del Ayuntamiento, un bello ejemplo renacentista de s. XVI con escaraguaita. En su interior destaca el Museo de Bielsa y su colección de fotografías antiguas. La iglesia de la Asunción también es de esta época.

Bielsa

Y de Bielsa nos vamos hacia el Valle de Pineta y Monte Perdido, (que es el pico más alto de As Tres Serols, junto a los picos Añisclo y Cilindro).
As Tres Serols es el macizo calcáreo más alto de Europa con 3.355 metros de altitud y sólo se puede ver desde territorio español ( desde tierras francesas es un monte que no puede verse, está «perdido»).

Valle de Pineta

Nos vamos hacia el Parador de Bielsa, un precioso parador de estilo aragonés que se encuentra enclavado en medio del Valle de Pineta. Tras aparcar, cruzando al otro lado del río Cinca, nos adentramos en pleno valle entre avellanos, hayas y abedules que nos dan la bienvenida antes de coger la pista que nos llevará al pie del Circo Glaciar de Pineta, donde nos dan la bienvenida preciosas y cantarinas cascadas que varían en número y caudal según la época del año. Según nos vamos adentrando en el camino, hay espacios en los que es muy abierto y con preciosas vistas del valle, y espacios cerrados con hayas que crecen a ambos lados del camino. Vamos disfrutando del paisaje y de la fauna local, pues siempre podemos encontrarnos pájaros cantores y ganado local, la vaca pirenaica. Poco a poco vamos oyendo las primeras cascadas importantes; primero las Cascadas del Cinca o Churros de Marmores, bajando del Glaciar de Marboré, a 1.420m por encima de nosotros. Seguimos cruzando el puente sobre el Cinca y seguimos nuestro camino hasta llegar a las siguientes cascadas, más impresionantes aún que las anteriores; las Cascadas de La Larri, que dan por finalizado nuestro recorrido de hoy.

Cascadas de La Larri

De regreso en Ainsa nos vamos descansar para mañana disfrutar de otro plato fuerte del viaje…

El quinto día de nuestro viaje nos vamos a Ordesa

Ordesa

Empezaremos conociendo parte del segundo parque nacional que se creó en España: el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Después de coger fuerzas con un buen desayuno nos vamos hacia el precioso pueblecito de Torla y allí nos bajamos del autocar no sin antes de partir coger agua y un pequeño tentempié (sin olvidar algo de abrigo por si las moscas). En verano cogemos un autobús del propio parque que nos subirá por una carretera sinuosa en medio de un tupido bosque hacia la Pradera de Ordesa.

Allí, tras dejar el autobús y juntarnos todos, nos dirigimos por la derecha hacia el camino por el que todos solemos ir cuando queremos adentramos un poco en este magnífico lugar Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos dirigimos por la Ruta de la Cola de Caballo. Según el
tiempo y las fuerzas de las que dispongamos, podremos llegar a un sitio u otro. La excursión a la Cola de Caballo, espectacular cascada situada al fondo del valle de Ordesa, es todo un clásico. La ida y vuelta a un buen ritmo pueden ser unas cuatro-cinco horas, pero nosotros vamos a llegar un poco más abajo, siguiendo el río Arazas, subiendo por un bosque lleno de diferentes tipos de árboles: robles, preciosas hayas que en otoño tienen un colorido espectacular, abeto blanco, pino silvestre… Si vamos en silencio podremos disfrutar del ruido del agua, del cantar de los pájaros y de diversos sonidos del bosque.

Según ascendemos, vamos viendo diferentes saltos de agua como la Cascadas de Arripas, la de la Cueva o la del Estrecho.  Nuestro recorrido llega hasta aquí, pero si quisiéramos continuar llegaríamos a otras cascadas como las Gradas de Soasso, y la famosa Cola de Caballo, con un impresionante circo glaciar de fondo. Sobre él se alzan las cumbres del Cilindro, Monte Perdido y Pico Añisclo. Cruzamos por un puente al otro lado del río y por una pista ancha y muy sencilla vamos bajando entre hayas hasta llegar de nuevo al parking.

Cascada del Estrecho

Aquí esperamos la fila para poder bajar de nuevo hacia el pueblo de Torla, parando en el Centro de Interpretación del Parque, donde podemos conseguir algún folleto para empaparnos más de toda lo maravilloso que contiene este parque. Justo ahí podremos conseguir otra de las fotos más perseguidas de Ordesa, la imagen de la iglesia de San Salvador y las casas de piedra de Torla con el macizo de Ordesa de fondo, el de Mondarruego. Primavera, verano, otoño, invierno… en cualquier estación esta imagen es impresionante.

Bosque

Nos adentramos en el pueblo de Torla para disfrutar de un recorrido por sus calles de estilo medieval con casonas del siglo XIII y sus escudos en las fachadas. Aquí empezamos a encontrar las típicas chimeneas del Alto Aragón, las espantabrujas, cuya terminación parece el sombrero de una bruja (la leyenda dice que para evitar que las brujas entraran en las casas se puso algo similar a un sombrero de una de ellas para evitar que ninguna otra entrase por miedo a quedarse atascada como su compañera). Y de muchas de estas chimeneas sale un aroma a carne asada en horno de piedra que quita el sentido, así que, a comer toca: ternasco asado, carne a la brasa, migas de pastor, pollo al chilindrón o guisos de caza.

Torla

Y ya dejamos Huesca para dirigirnos hacia Pamplona, este año no ha habido San Fermín, ¡pero van a tener una excursión de arawakos! Llegaremos directamente a registrarnos en el hotel y cenar, así que, podremos darnos un pequeño paseo nocturno para conocer el ambiente de esta bonita ciudad de noche. ¡Volvemos mañana con más!

Pamplona de noche

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *